Cuando era niño aspiraba desandar mil caminos…
O con ser un profesional de reconocido respeto,
O tal vez un comerciante cuyo carácter y aspecto
Me pusiesen en la cima por todo lo conseguido.
Y ya siendo adolescente fue otra la perspectiva,
Tal vez por la condición humilde de mis mayores,
Quienes siempre afanosos me brindaron con amores
A fuerza de privaciones, lo que ellos mas podían.
Traté de redoblar lo mío, para que, ese hermoso sueño,
Fuera el mejor sendero que habría de recorrer…
Mas avatares diferentes la verdad me hicieron ver,
Que no era tan sencillo, aunque ponga todo empeño.
Continué mi derrotero, ahora viendo la verdad,
Que no siempre uno logra lo que fue sueño dorado…
Más siempre continuaré el porvenir anhelado,
Pensando que lo que tengo es “bienestar” sin igual.
Ahora tengo un capital que con nada se asemeja,
No hay título ni profesión que se pueda comparar
Porque tengo una familia y amigos que siempre están,
A mi lado, aunque a distancia, porque ésta no los aleja.
Entonces he cumplido un logro, la expectativa he superado…
Hoy ya adulto puedo ver que no hay nada en la vida
Que el respeto y cariño por las personas queridas…
Conformando un patrimonio superior al más soñado.
Pongo a todos mis afectos en la realidad, en la cima…
Para que esa maravilla me acompañe por doquier…
Entonces sin darme cuenta, en el final podré ver
Que tengo el mejor sueño que pueda brindar la vida.
Para que esa maravilla me acompañe por doquier…
Entonces sin darme cuenta, en el final podré ver
Que tengo el mejor sueño que pueda brindar la vida.
