Era muy grande el castillo todo en piedras construido,
Ancho foso lo rodea en prevención del invasor…
Y en lo alto centinelas que vigilando caminan,
Desde una a otra torre observando en derredor.
Fuerte puerta que se abre convirtiéndose en puente,
Un grupo experto de jinetes salían en intención…
De lograr, después del prado, dentro del bosque silente,
La carne que algún venado, brindara con su obtención,
Mientras tanto, muros adentro continuaba la tarea,
Que cada cual debería desarrollar con mucho afán…
Herreros que hacían espadas, lanzas, hachas y boleas,
Preparando el armamento para el hombre que luchará.
Corceles briosos, fuertes, esperando la contienda
De dos hidalgos caballeros que por honor dirimirán…
Y en arremetida furiosa golpean al adversario,
Imponiendo así sus dotes y aptitud para luchar.
Será su premio un pañuelo que entregará la doncella…
Al gladiador victorioso que la contienda ha entregado;
Como claro reconocimiento a su destreza y valentía…
El luchador yergue su lanza para el preciado legado.
Mas en lugares selectos de aquel místico castillo,
Suena armoniosa una lira, con aire casi orquestal
El rey disfruta encantado, ya que a su lado la reina
Acompaña con voz suave el momento musical.
La doncella muy bonita espera ansiosa en su alcoba…
La llegada de ese hombre que la venga a rescatar,
Mientras mira en su ventana el verde manto del llano
O lo celeste del cielo, como infinita postal.
El apuesto joven delinea su acción veraz y elocuente,
En procura de esa belleza que dentro del castillo está,
Más para llegar a obtenerla hará uso de su arrojo…
y sin mirar el peligro, su vida arriesgará.
El Rey destaca muy pronto la actitud tan valerosa
Y el coraje de aquel joven que por amor demostró…
Merecer todo atributo digno de todo valiente
Y sin dudar un segundo su Majestad lo premió.
Reunió a toda su corte en torno de aquel baluarte
E invocando a sus Dioses con aspectos valederos,
Desenfundó noble espada y la puso en ambos hombros,
Del joven que de rodillas, fue nombrado Caballero.
Hubo fiesta en el castillo, bailan pajes y bufones,
Trompetas muy estridentes hacían oír su son…
Alegría compartida por todos los allí presentes…
Y una pareja muy unida como testimonio de amor.
