Jalonaste tu vida con amor y sacrificio,
Brindándote a los niños con mucho tesón,
Baluarte indeleble que con calor fraterno
Dejaste en tus educandos sapiencia y amor.
Fueron muchos años de docencia pura,
Certera enseñanza supiste infundir…
Epopeya magna dedicada al prójimo,
Sabiendo que con ello se labra un porvenir.
Nunca claudicaste ni ante lo imposible,
Desafiaste el tiempo para poder llegar,
A tu querida escuela rural, la del campo,
Sin encontrar obstáculos que te hagan quedar.
Pero todo pasa, los niños, los hombres…
Quedan tus recuerdos, tu amor sin igual…
Impregnado en ellos cual tiente de gloria…
Te decimos gracias por tanta bondad.
Cambiaste de escuela, otros los alumnos,
Otro el escritorio, otro el pizarrón,
Mas los conceptos docentes en ti no han cambiado,
En cada enseñanza dejaste tu candor.
Se termina un ciclo querida maestra…
Concluye una etapa la del delantal…
Nos queda a nosotros seguir el camino,
Aquel que mostraras con celo y afán.
Quedan tus recuerdos cual nostalgia pura,
Respaldos terrenos tus principios serán…
Arquetipo viviente de varias generaciones,
Invocamos al supremo por tu felicidad.
