Si yo tuviera la luz del sol, te la daría,
Para que con ella ilumines tu camino…
Más si la portas, en este mundo lograrías
Que no vea otro futuro en mi destino.
También, de contar con ello, sería mi ofrenda
El brillo espectacular de las estrellas…
Pero el que ya tienes, aunque no te des cuenta
Te ubica en la cúspide de las cosas buenas.
Los colores del arco iris, sorprendentes,
Hacen juego con tu cálida hermosura…
De tenerlos, te los daría dulcemente
Elixir de pasión, dueña de mi locura.
Lo cristalino del agua de las nieves
No se asemeja con tu límpida belleza,
De obtenerla la pondría en tus sienes
Para engalanar tu mágica simpleza.
También te acercaría, de poseerlo
El maravilloso cantar de los zorzales
Para oír de tus de tus labios un “te quiero”
Como voz del alma en su lenguaje.
Si yo tuviera la fuerza del mar más bravo,
La utilizaría para mí… ya sin dudar…
Para que felices y tomados de la mano
Nademos juntos hasta la infinita eternidad.
