No vidente vas por la vida
Ya que tus ojos no tienen luz
Y tú sabes de la cruz
Que este motivo te deja,
Más el Señor no se aleja
De tu corazón pura virtud.
El acompaña tu actitud,
Está contigo en silencio…
Sabe de tu sentimiento
Porque es infinito el ser
Y en tu ceguera te hace ver
La inmensidad, el misterio.
Piensas, sufres, ríes, lloras
Más no te das por vencido
Porque tus principios han sido,
Son y serán el estandarte,
Por nombrar sólo una parte
De tu accionar preferido.
En tu modelo me espejo
Pues al verme reflejado
Pienso y veo que has dejado
La pureza de la vida,
Que se verá en mi esculpida
Por tan preciado legado.
Sigue así, siempre adelante,
Que no decline tu posición
Pues lo que dicta el corazón
Es noble, puro, sincero;
Sos valuarte verdadero
En este mundo de ambición.
