Desazón y soledad tiene mi alma
Un vacío, sentimiento de orfandad
Es tan cruel y lacerante la verdad…
Implorante mi corazón pidiendo calma.
Deambulando por la vida cual despojo,
Errabundo por vivir sin convicciones,
Desahuciado mí lamento en los rincones
Dejará húmeda huella de mis ojos.
El anhelo de abrazarte nuevamente
Es bastión donde se apoya la estructura
De pensar que por siempre tu ternura
Se apodere de mi vida eternamente…
Bellas flores y su aroma deleitante
Adornarán el jardín de mi existencia
Y al sentir la calidez de tu presencia
Será dicha y pasión en el instante.
